Tuesday, 29 September 2020

DR #182

 En todas sus novelas, Samuel Beckett ha descripto el inventario de los atributos a los cuales sujetos larvarios se entregan con fatiga y pasión: la serie de los cantos rodados de Molloy, los bizcochos de Murphy, las pertenencias de Malone--se trata siempre de sonsacar una pequeña diferencia, pobre generalidad, a la repetición de los elementos o a la la organización de los casos. (132)

DR #181

 Pues lo positivo y lo negativo no son lo Mismo de la misma manera; ahora, lo negativo es a la vez el devenir de lo positivo cuando lo positivo es negado, y el retornar de lo positivo cuando este se niega a sí mismo o se excluye. (85)

DR #180

 Pero, en verdad, la estructura del inconsciente no es conflictual, oposicional o de contradicción, sino cuestionante y problematizante. (176)

DR #179

 La repetición es, pues, en su esencia, simbólica, espiritual, intersubjectiva o monadológica. (168)

DR #178

 La cosa es el simulacro mismo, el simulacro es la forma superior y lo difícil para toda cosa es alcanzar su propio simulacro, su estado de signo en la coherencia del eterno retorno. (116)

DR #177

 Una repetición material y pura (como repetición de lo Mismo) no aparece más que en el sentido en que otra repetición se disfraza en ella, constituyéndola y constituéndose ella misma mediante el disfraz. (50)

DR #176

 El Ser se dice en un único y mismo sentido, pero este sentido es el del eterno retorno, como retorno o repetición de aquello de lo cual se dice. (80)